Han pasado más de siete años desde que Britney Spears concluyó su gira mundial Piece of Me. Desde entonces, los rumores sobre un posible regreso han sido constantes, pero la cantante ha dejado claro que su relación con la industria musical está prácticamente terminada.
En una emotiva publicación en Instagram, Spears compartió una foto de antaño en la que aparece junto a un piano de cola blanco. Allí reveló que planea regalar el instrumento a su hijo menor, Jayden James Federline, de 19 años, y confesó que nunca volverá a tocar esas teclas en suelo estadounidense. “Nunca volveré a actuar en los Estados Unidos por razones extremadamente sensibles”, escribió, sin dar más detalles sobre esas razones.
Sin embargo, la artista dejó abierta una puerta: expresó su deseo de presentarse en el futuro en lugares como Reino Unido y Australia, acompañada de su hijo, a quien calificó como una “gran estrella” y un “genio”. Spears manifestó sentirse honrada de compartir escenario con él y mostró orgullo por sus talentos musicales, que incluyen tocar el piano y rapear.
Britney no ha lanzado un álbum con material nuevo desde Glory (2016) y su última actuación en vivo fue en octubre de 2018 en Austin, Texas. En varias ocasiones ha declarado que está “terminada con la industria musical”, y este anuncio parece reafirmar esa postura.
La decisión marca un punto definitivo en la carrera de una de las artistas más influyentes del pop, y aunque sus seguidores en Estados Unidos no volverán a verla en vivo, la posibilidad de presentaciones internacionales junto a su hijo mantiene viva la expectativa de un regreso especial.




Comentarios
0 comment