Convertir el aeródromo ubicado en el Puerto San José, Escuintla, en “el mayor aeropuerto de carga de Centroamérica” fue una de las promesas del gobierno de Alejandro Giammattei que quedó inconclusa. La ampliación del recinto se encuentra a medias y la actual administración no ha logrado darle continuidad.
El Fondo Social de Solidaridad (FSS), encargado de la obra, informó que se busca solventar procesos administrativos con las constructoras y supervisoras adjudicadas, por lo que no existe un cronograma definido para reactivar los trabajos.
Se busca finalizar la obra
El FSS explicó que el aeropuerto está conformado por seis proyectos independientes, cada uno con diferente estatus administrativo. La prioridad del Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV) es concluir los proyectos, agotando la vía administrativa antes de presentar denuncias penales contra contratistas.
“Plan B en caso de emergencias”
El viceministro de Transporte, Fernando Suriano, destacó que la terminal aérea podría servir como aeropuerto secundario en emergencias, para prácticas de escuelas de aviación, operaciones militares y turismo. Subrayó la urgencia de reactivar al menos la pista y su conexión con la terminal, aunque recordó que todo depende de las empresas privadas adjudicadas.
No sería internacional
Suriano aclaró que, aunque se reactive, el aeródromo no tendría certificación internacional, pues requiere más infraestructura de la planteada originalmente. Actualmente se mantiene personal en las instalaciones para garantizar la parte eléctrica, radar y mantenimiento básico.
Todo en procesos administrativos
Entre 2021 y 2022 el FSS adjudicó seis contratos por Q656 millones. Hasta hoy se han pagado más de Q457 millones, pero las instalaciones siguen inutilizables. Según medios de comunicación, tres proyectos están suspendidos, uno fue rescindido y solo dos concluidos, aunque ya presentan fallas.
Los trabajos prometidos
El plan de 2020 incluía muro perimetral, sala de abordaje, torre de control, urbanización, pista de aterrizaje y estación de bomberos. Solo se concluyeron el muro y la sala de abordaje, con un costo de Q36 millones, aunque ya presentan deterioro.
La torre de control quedó a medias, con un avance del 49%, tras la rescisión del contrato con la empresa Avalon, S. A. La pista de aterrizaje, adjudicada por Q522.9 millones, está suspendida pese a que ya se pagó el 70% del contrato. La estación de bomberos y la urbanización también permanecen detenidas.




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