Las nuevas autoridades del Tribunal Supremo Electoral (TSE) asumirán funciones en un momento clave para el país, con retos que incluyen la recuperación de la credibilidad institucional, la organización de las elecciones generales de 2027 y 2031, y la implementación de reformas pendientes.
El presidente del TSE, Gabriel Aguilera, destacó que tras la crisis de 2023, el fortalecimiento democrático y la confianza ciudadana son prioridades. Analistas como Renzo Rosal y María Isabel Bonilla coincidieron en que el Tribunal debe garantizar independencia y evitar subordinaciones a partidos políticos.
La presidenta de la Comisión de Asuntos Electorales del Congreso, Sonia Gutiérrez, subrayó la necesidad de reformas operativas y propuestas como el voto en el extranjero y modalidades electrónicas.




Comentarios
0 comment