La tensión entre el Atlético de Madrid y el FC Barcelona por el futuro de Julián Álvarez alcanzó un nuevo nivel este miércoles 26 de agosto de 2026, luego de que el conjunto rojiblanco reaccionara con dureza a las últimas declaraciones públicas de Joan Laporta.
El presidente del Barcelona confirmó que el club catalán sigue interesado en contratar al delantero argentino y que mantiene vigente la oferta presentada al Atlético. Laporta aseguró que el Barça está preparado para completar la operación si el conjunto madrileño cambia de postura antes del cierre del mercado.
Las declaraciones no fueron bien recibidas en Madrid. Fuentes del Atlético trasladaron a Marca, según recogen varios medios españoles e internacionales, que existe un “0% de posibilidades de venderlo al Barça” y que el club considera que ha sido el principal perjudicado por todo lo ocurrido alrededor del futbolista.
Desde la entidad rojiblanca sostienen que el caso les ha provocado perjuicios económicos y sociales y consideran que alrededor del futuro del delantero se ha generado una campaña marcada, según su versión, por “mentiras y medias verdades”. La frase más contundente llegó al explicar por qué mantienen cerrada la puerta al Barcelona: “Esta situación no va de dinero, va de dignidad”.
El nuevo cruce llega en un momento especialmente delicado para Julián Álvarez. El atacante argentino no participó este miércoles en el entrenamiento del Atlético en Majadahonda debido a una “indisposición”, según informó el propio club. Su ausencia se produjo pocos días después de recibir silbidos de una parte de la afición rojiblanca durante el empate 2-2 ante el Villarreal en el Metropolitano.
La tensión también ha trascendido el intercambio de declaraciones. Según informó Cadena SER, el Atlético ha intensificado la defensa de sus intereses ante organismos como la FIFA y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) por las presuntas presiones que, desde la perspectiva del club, han rodeado el caso del delantero. El Atlético sostiene además que la situación ha tenido consecuencias deportivas, económicas y reputacionales.
Por ahora, las posiciones parecen difíciles de reconciliar. Barcelona mantiene públicamente su intención de fichar a Julián Álvarez, mientras que el Atlético de Madrid insiste en que no negociará su salida al conjunto azulgrana.
Con el mercado de fichajes entrando en su fase definitiva, el futuro del argentino continúa abierto, pero la respuesta rojiblanca deja claro que una eventual operación con el Barcelona enfrenta ahora un obstáculo que, según el propio Atlético, va mucho más allá del precio del jugador.






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