El proceso de elección de las próximas autoridades del Consejo Nacional de Atención al Migrante de Guatemala (Conamigua) ha provocado una serie de cuestionamientos por parte de líderes y organizaciones de guatemaltecos residentes en Estados Unidos.
Las críticas no se limitan a los aspirantes que buscan dirigir la entidad. También incluyen el manejo de los recursos públicos, las contrataciones de personal y la utilidad de una institución creada para atender las necesidades de los migrantes guatemaltecos y sus familias.
Diversos representantes de la comunidad migrante consideran que Conamigua necesita cambios profundos para cumplir con los objetivos que justificaron su creación.
Migrantes cuestionan la elección de autoridades
El pasado 13 de octubre, la Comisión del Migrante del Congreso de la República conformó una nómina de cinco candidatos para ocupar los cargos de secretario y subsecretario ejecutivo de Conamigua durante los próximos tres años.
Los aspirantes seleccionados son:
-
Raúl Eduardo Berríos, actual secretario ejecutivo.
-
Ana Marleni Gutiérrez, vinculada laboralmente a la institución.
-
Luis Enrique Arévalo Girón, trabajador de Conamigua.
-
Diego Santamarina Cárdenas, también vinculado a la entidad.
-
José David Prado Vásquez, exviceministro de Trabajo durante el gobierno de Jimmy Morales.
Uno de los principales cuestionamientos es que cuatro de los cinco candidatos mantienen una relación laboral o profesional con Conamigua, situación que ha generado dudas entre algunos representantes migrantes sobre la posibilidad de introducir cambios en la institución.
Los inconformes consideran que la elección debería priorizar la experiencia, la independencia y el conocimiento de las necesidades de los guatemaltecos que viven fuera del país.
La continuidad de Raúl Berríos genera controversia
La participación del actual secretario ejecutivo, Raúl Eduardo Berríos, también ha sido motivo de discusión.
Representantes migrantes cuestionan su postulación debido a las disposiciones de la Ley de Conamigua relacionadas con la reelección de autoridades.
El artículo 11 establece límites para la renovación del nombramiento de secretario ejecutivo, una disposición que ha generado interpretaciones distintas.
Los inconformes consideran que una nueva participación de Berríos podría contrariar el propósito de esa restricción.
Sin embargo, Berríos sostiene que actualmente busca ocupar el cargo de subsecretario, por lo que considera que su candidatura se encuentra dentro de lo permitido por la legislación.
La controversia también gira alrededor de la posibilidad de que, en determinadas circunstancias, el subsecretario deba asumir temporalmente las funciones del secretario ejecutivo.
Ante estas dudas, representantes migrantes han recurrido a mecanismos legales para cuestionar el proceso.
Por lo menos una acción de amparo fue presentada ante la Corte de Constitucionalidad, con el objetivo de que se revise la conformación de la nómina de candidatos.
Cuestionamientos sobre el uso de recursos públicos
Otro de los temas que ha generado preocupación es el destino de los fondos asignados a Conamigua.
Según datos del Sistema de Contabilidad Integrada (Sicoin) correspondientes al período de enero a octubre de 2026, la institución había ejecutado aproximadamente Q65.7 millones.
De esa cantidad, el 62.6 % se destinó a sueldos, salarios, dietas y otras prestaciones relacionadas con el personal.
Estas cifras han provocado cuestionamientos entre representantes de los migrantes, quienes consideran necesario evaluar cuánto del presupuesto se traduce en servicios directos para los guatemaltecos en el extranjero y sus familias.
Incremento en contrataciones profesionales
Los registros presupuestarios también reflejan un aumento significativo en las contrataciones bajo el renglón 029, utilizado para servicios profesionales y técnicos.
De acuerdo con las cifras examinadas, el gasto en este renglón pasó de Q4.73 millones en 2021 a Q17.96 millones hasta el 29 de octubre de 2026.
Esto representa un incremento aproximado del 280 %.
Asimismo, registros de Guatecompras correspondientes a 2026 muestran 214 contratos que suman alrededor de Q27 millones.
Entre los contratos examinados figuran algunos con montos superiores a Q200 mil, equivalentes a remuneraciones mensuales que oscilan entre Q18 mil y Q22 mil.
Estos datos han alimentado el debate sobre la estructura administrativa de Conamigua y la necesidad de garantizar que los recursos institucionales respondan a las prioridades de la comunidad migrante.
No obstante, el incremento del gasto o la existencia de estas contrataciones no constituyen, por sí solos, evidencia de irregularidades.
Líderes migrantes piden cambios profundos
Entre quienes han expresado su inconformidad se encuentra Bernardo Villela, dirigente comunitario de la Asociación Guatemalteca Americana.
Villela considera que Conamigua ha desarrollado una estructura influenciada por intereses políticos y cuestiona que sus resultados respondan a las necesidades de los migrantes.
Desde su perspectiva, la legislación que regula a la entidad necesita modificaciones para fortalecer su independencia y garantizar una atención más efectiva.
Por su parte, Julio César Velásquez, integrante de la asociación Guatemaltecos Unidos en New Jersey, también ha manifestado preocupación por el funcionamiento de la institución.
Velásquez cuestiona el elevado gasto administrativo y considera que los recursos deberían traducirse en mayores beneficios para los guatemaltecos residentes en Estados Unidos.
Los señalamientos de ambos dirigentes reflejan una preocupación compartida por distintos sectores de la comunidad migrante: la necesidad de conocer qué resultados concretos obtiene Conamigua con los fondos públicos que administra.
Raúl Berríos defiende su gestión
Ante los cuestionamientos, Raúl Eduardo Berríos ha defendido su trabajo al frente de Conamigua y sostiene que durante su administración se han producido avances importantes.
Entre los resultados que destaca se encuentra la ampliación de la presencia territorial de la institución.
Según su versión, Conamigua pasó de contar con dos sedes a disponer de 36, destinadas a brindar atención a personas retornadas y sus familias.
También resalta la entrega de alimentos, artículos de higiene, vestimenta básica y servicios de transporte para guatemaltecos deportados.
El funcionario asegura que estas acciones forman parte de las responsabilidades legales de la institución.
Respecto a los señalamientos de representantes migrantes en Estados Unidos, Berríos sostiene que su gestión debe apegarse a las competencias establecidas en la legislación vigente.
Explica que la atención consular de guatemaltecos en otros países corresponde a las representaciones diplomáticas y consulares, mientras que Conamigua desarrolla sus funciones conforme a su mandato institucional.
Conamigua reporta más de 211 mil atenciones
De acuerdo con estadísticas institucionales proporcionadas por Berríos, durante 2026 se habían registrado 211 mil 33 atenciones.
Los servicios reportados incluyen apoyo a solicitudes de migrantes y sus familias, así como entrega de alimentos, artículos de higiene y vestimenta.
El secretario ejecutivo considera que estos resultados demuestran avances en el funcionamiento de Conamigua y justifican la continuidad del trabajo desarrollado.
Sin embargo, representantes migrantes insisten en que las cifras de atención deben acompañarse de mecanismos que permitan evaluar la calidad, el impacto y los beneficios reales de los servicios.
¿Está cumpliendo Conamigua con su propósito?
La controversia ha puesto nuevamente sobre la mesa una discusión que trasciende la elección de autoridades.
¿Está Conamigua respondiendo a las necesidades de los guatemaltecos que viven en el extranjero y de sus familias?
La institución fue creada para contribuir a la coordinación de políticas y acciones estatales relacionadas con la población migrante.
No obstante, algunos dirigentes consideran que sus funciones requieren una revisión para evitar duplicidades con otras dependencias y fortalecer los mecanismos de asistencia.
Entre las principales demandas se encuentran una mayor transparencia presupuestaria, la revisión de las contrataciones, la participación de representantes migrantes y la evaluación de los programas institucionales.
También se plantea la necesidad de mejorar la coordinación con el Ministerio de Relaciones Exteriores y otras entidades responsables de la protección de los derechos de los guatemaltecos fuera del país.
Una elección bajo la mirada de la comunidad migrante
La decisión que tome el Congreso de la República respecto a las próximas autoridades de Conamigua será determinante para el rumbo de la institución durante los siguientes tres años.
Mientras algunos sectores defienden la continuidad administrativa, representantes migrantes consideran que el proceso representa una oportunidad para impulsar cambios.
El debate también refleja la importancia de garantizar que las instituciones públicas cuenten con mecanismos de rendición de cuentas y que sus recursos sean utilizados de manera eficiente.
Los migrantes guatemaltecos constituyen una comunidad fundamental para el país, tanto por sus aportes económicos como por sus vínculos familiares, sociales y culturales con Guatemala.
Sus inquietudes sobre la atención institucional plantean un desafío para las autoridades responsables de definir el futuro de Conamigua.
Más allá de quién resulte electo, el principal reto será demostrar que la institución puede responder con transparencia, eficiencia y resultados verificables a las necesidades de la población que debe atender.
La discusión continúa abierta, mientras la comunidad migrante espera que las próximas decisiones se traduzcan en mejores servicios y una representación más efectiva de sus intereses.
Sergio Morales
Colaboración especial para Maro Magazine





Comentarios
0 comment