Trump acusa de monopolio a grandes procesadoras de carne y anuncia desregulación del sector

 

     

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó a las principales procesadoras de carne del país de conformar un “poderoso monopolio” y anunció la preparación de medidas para facilitar que agricultores y ganaderos puedan procesar y vender directamente sus propios productos. Cuatro compañías concentran alrededor del 85% del procesamiento de carne vacuna en Estados Unidos.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes 28 de agosto de 2026 que su administración prepara nuevas medidas para reducir regulaciones en el sector cárnico y permitir que agricultores y ganaderos tengan más opciones para procesar y comercializar directamente sus productos.

Trump sostuvo que la elevada concentración de la industria ha creado lo que calificó como un “poderoso monopolio” que perjudica a productores estadounidenses y limita sus posibilidades de competir en el mercado.

El mercado estadounidense de procesamiento de carne vacuna está dominado por cuatro grandes compañías: Cargill, Tyson Foods, JBS USA y National Beef Packing Co., que en conjunto controlan aproximadamente el 85% del sector.

En un mensaje publicado en Truth Social, el mandatario aseguró que autorizó la elaboración de documentos legales destinados a conceder a los agricultores y ganaderos mayor capacidad para procesar sus propios alimentos, aunque todavía no se han divulgado todos los detalles regulatorios ni el alcance final de la medida.

La iniciativa surgió después de que Trump abordara el tema durante una entrevista con el presentador Glenn Beck, quien además es propietario de un rancho. Beck cuestionó las regulaciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) que obligan a productores que venden carne comercialmente a utilizar instalaciones sujetas a inspección federal.

Trump respondió que estudiaría posibles cambios y posteriormente anunció que avanzaría con la preparación de una medida legal.

La secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, indicó que el Gobierno trabaja en políticas para reducir trámites, ampliar las posibilidades de venta interestatal para los ganaderos y ofrecer mayor apoyo a pequeños procesadores de carne.

El anuncio ocurre en momentos de presión sobre el mercado estadounidense de carne vacuna. El inventario ganadero atraviesa niveles históricamente bajos, mientras los costos del ganado han aumentado y los consumidores enfrentan precios elevados en supermercados y restaurantes.

La administración también ha buscado incrementar temporalmente algunas importaciones de carne para aliviar los precios, una decisión que ha generado críticas entre productores nacionales preocupados por una mayor competencia extranjera.

Paralelamente, el Departamento de Justicia de Estados Unidos mantiene una investigación para determinar si grandes empresas procesadoras han incurrido en prácticas que podrían haber influido ilegalmente en los precios de la carne. La existencia de esa investigación no implica que las compañías hayan cometido una infracción.

El plan de desregulación también ha generado preocupación en sectores vinculados a la seguridad alimentaria. El Meat Institute, que representa a empresas de la industria, advirtió que permitir la comercialización de carne fuera de los actuales sistemas de inspección podría plantear riesgos para la seguridad de los alimentos y reducir la confianza de los consumidores.

Por ahora, la Casa Blanca no ha detallado qué regulaciones específicas serían eliminadas o modificadas, ni bajo qué condiciones los productores podrían procesar y vender su propia carne.

La propuesta abre así un nuevo debate en Estados Unidos entre quienes consideran necesario reducir la concentración del mercado y facilitar la competencia de pequeños productores, y quienes advierten que cualquier flexibilización debe mantener controles estrictos de higiene e inocuidad alimentaria.

Comentarios

https://maromagazine.com/assets/images/user-avatar-s.jpg

0 comment

Write the first comment for this!