El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) volvió a superar este jueves 10 de septiembre la barrera de los US$100 por barril, en medio de una fuerte escalada de las tensiones en Medio Oriente.
Durante la jornada, el crudo estadounidense llegó a ubicarse alrededor de US$101.62 por barril, mientras el petróleo Brent alcanzó aproximadamente US$107.08, niveles que reflejan la creciente preocupación de los mercados por posibles afectaciones al suministro mundial de energía.
El repunte ocurre luego de una nueva ola de ataques vinculados al conflicto entre Estados Unidos e Irán, especialmente en áreas estratégicas para el transporte marítimo de petróleo.
Uno de los principales focos de tensión continúa siendo el estrecho de Ormuz, una ruta fundamental para el comercio energético internacional y por donde históricamente ha transitado una parte importante del petróleo y gas que se consume a nivel mundial.
La incertidumbre también ha aumentado por ataques contra embarcaciones y por una mayor presencia militar en la región, factores que han elevado los temores de nuevas interrupciones en las exportaciones de crudo.
El incremento representa además un cambio significativo frente a semanas anteriores. Apenas el 9 de septiembre, el WTI había cerrado cerca de US$96.05 por barril, mientras que ahora ya supera nuevamente los US$100.
Los precios del petróleo acumulan una subida importante desde principios de agosto, impulsados principalmente por el conflicto en Medio Oriente y por la reducción en los flujos de crudo provenientes de algunas zonas productoras.
El encarecimiento del petróleo también genera preocupación por sus efectos sobre la economía mundial.
Cuando el precio del crudo aumenta de manera prolongada, puede trasladarse al costo de los combustibles, transporte, producción de alimentos, mercancías y servicios, presionando nuevamente la inflación en distintos países.
En Estados Unidos, por ejemplo, el aumento de los combustibles ya forma parte de las preocupaciones económicas, mientras los mercados financieros reaccionan con cautela ante la posibilidad de que los precios energéticos permanezcan elevados.
Por ahora, los analistas mantienen la atención sobre la evolución de la guerra, la seguridad de las rutas marítimas y cualquier nueva interrupción en la producción o transporte de petróleo.
El regreso del WTI por encima de los US$100 por barril confirma que la tensión geopolítica continúa teniendo un impacto directo sobre los mercados energéticos y mantiene abierta la posibilidad de nuevas alzas si el conflicto sigue escalando.





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