Lo que parecía una alianza estratégica terminó en fractura política tras las maniobras del diputado Samuel Pérez en el Congreso.
Sus acercamientos con Luis Aguirre y otros legisladores cuestionados activaron al lobby antiembajada, que aprovechó para influir en Washington y asegurar la reelección de Roberto Molina Barreto en la CC.
La creación de la facción “Raíces” formalizó el divorcio político con el oficialismo y debilitó la relación con el presidente Bernardo Arévalo, quien se sintió decepcionado por las ambiciones de su antiguo estratega.
Hablando de CC y TSE, aquí en la presidencia del Congreso con la mayoría de los votos pic.twitter.com/yFnU84dZAt
— Luis Aguirre (@luisaguirre1010) February 12, 2026
El distanciamiento también alcanzó a la vicepresidenta Karin Herrera, en medio de rumores sobre intentos de Pérez de promoverla hacia la Presidencia.




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