En marzo de 2026 se adjudicó un contrato por Q83.2 millones para la rehabilitación del Puente Río Dulce, una estructura de 800 metros de largo que se ha convertido en un ícono de esa zona del país y que es, además, la principal vía de acceso a Petén sobre la ruta internacional CA-13, de acuerdo con una investigación periodística.
Según reportes periodísticos, el contrato fue adjudicado a la empresa Diseño, Construcción, Planificación y Asesoría (Dipconsa), cuyo propietario es Alejandro José Lucero Marroquín, contratista que registraría al menos un antecedente de un proyecto con retrasos. Hasta el momento, los portales oficiales no reflejarían pagos a esta empresa por dicho proyecto, aunque durante la actual administración el contratista habría sido favorecido con nuevas adjudicaciones y desembolsos por obras contratadas en años anteriores.
De acuerdo con la misma investigación, el contrato fue firmado entre el actual director General de Caminos, Ovidio Juventino Álvarez, y Lucero Marroquín. Las bases de contratación contemplan reparación, limpieza y pintura de barandas, rehabilitación de la losa de concreto, sello de grietas, pruebas de resistencia estructural, rehabilitación de columnas y pilas, así como la instalación de un sistema de monitoreo remoto con básculas de pesaje en la entrada y salida del puente, iluminación y cámaras de transmisión en vivo.
Según reportes periodísticos, el CIV envió una comunicación en la que aseguró que los trabajos comenzaron el 31 de marzo y que se ha mantenido una "ejecución continua" desde esa fecha, con fecha prevista de finalización para el 30 de enero de 2027. La institución indicó que, aunque no se han hecho desembolsos, "eso no significa ausencia de ejecución", y explicó que los trabajos realizados se encuentran en proceso previo a la revisión y pago conforme a los procedimientos establecidos. El CIV aseguró que la empresa ha desarrollado trabajos de fresado en la rodadura existente y retiro de material acumulado por recapeos anteriores.
Sin embargo, según la investigación, durante una visita realizada el pasado 8 de julio no se encontraron trabajadores en el lugar; solo se había levantado parte del asfalto viejo y parte de los barandales estaba cubierta con nailon negro. Pobladores y autoridades locales habrían confirmado que, hasta esa fecha, los trabajadores solo llegaron en un par de ocasiones. Un oficial de la Policía de Tránsito de Río Dulce, que pidió no ser identificado por no estar autorizado para declarar, señaló: "Creo que vinieron dos veces y nos pidieron apoyo para regular el tránsito, pero después de eso ya no volvieron a pedirnos apoyo". Comerciantes con negocios cercanos al puente también habrían confirmado que no se observan mayores trabajos en el lugar.
Se trata de hallazgos documentados en una investigación periodística que, según se señala, generan dudas sobre el ritmo de ejecución de la obra y la experiencia de la empresa contratista, aunque hasta el momento no se han derivado sanciones o procesos formales conocidos públicamente contra los responsables.






Comentarios
0 comment